imaginar y cuestionar
3.2.11
A R Q U I T E C T U R A + P R O C E S O
La arquitectura es un proceso que permite generar espacios habitables. La arquitectura está viva cuando, tras finalizar su construcción y comenzar a habitarla, sigue instalada en un proceso de transformación e interacción con los hombres que la habitan y con el medio en el que se sitúa. Como procesos, la arquitectura y la ciudad evalúan constantemente la información que reciben y emiten, y tienen capacidad para analizar sus acciones en el tiempo. Procesos más que sucesos.
FUENTE: DICCIONARIO METAPOLIS DE ARQUITECTURA AVANZADA
Final Wooden House / Sou Fujimoto
21.1.11
A C T I V A C I O N
La acción por excelencia. La activación supone la respuesta más enriquecedora a una solicitación. La activación puede ser endógena o exógena, siendo en ambos casos igual de positiva. La activación es siempre transformadora, nunca inerte o indiferente. La activación no es solo respuesta directa a un acontecimiento o a una provocación sino que implica compromiso y resultados de reacción en el sentido químico de la palabra, de transformación o progresión. La activación se categoriza como cualidad indispensable en la arquitectura progresiva. El territorio se activa con la presencia de la arquitectura; la arquitectura se activa mediante el uso; el uso se activa en relación a la nueva sensibilidad de los materiales; los materiales se activan entrando en reacción con el territorio del que nos separan o al que nos unen.
FUENTE: DICCIONARIO METAPOLIS DE ARQUITECTURA AVANZADA
B(h)uis / Hoogte Twee Architecten
7.1.11
A R Q U I T E C T U R A - A C C I O N
Efecto de expresar, operar, ejecutar y hacer. Precisa energía, decisión y capacidad. Es decir, disposición.
Interesa hoy una “arquitectura – acción” definida desde la voluntad “actuante” de (inter)actuar. Es decir de activar, de generar, de producir, de expresar, de mover, de intercambiar,…y de relacionar.
De agitar acontecimientos, espacios, conceptos e inercias.
Propiciando interacciones entre las cosas más que intervenciones en ellas. Movimientos más que posiciones. Acciones, pues, más que figuraciones. Procesos más que sucesos.
21.12.10
11.12.10
A R Q U I T E C T U R A + A R Q U I T E C T O
“Conocer la naturaleza de las cosas para actuar sobre la realidad. Así empieza la arquitectura”, proponía Vincent Guallart.
El valor de la arquitectura no resulta, ya de crear formas en el espacio sino de propiciar relaciones en él. Relaciones y acciones combinadas – reacciones – en (y para) una realidad definitivamente “abierta” y no predeterminada; más cualitativas, pues cuanto más potencialmente interactivas.
En sinergia positiva con el medio
Ello alude a un cambio latente en la propia figura del arquitecto ya no formulable sólo en términos de un “diseñador de objetos”, sino en los de un “estratega de procesos”.
La mirada metodológica del oficio (basada en fórmulas, modelos y disciplinas) deja paso a una mirada táctica: la de un explorador alerta, e intencionado, capaz de sintetizar informaciones múltiples – cada vez más indeterminadas e inciertas –, en eficaces dispositivos, tan precisos (por directos) como complejos (por implícitamente sintéticos).
Dispositivos / criterios a “reinformar” (reestructurar con nuevas informaciones) la realidad.
Plantear una arquitectura avanzada es profundizar en esa voluntad estratégica orientada hacia una eficaz disposición y reestructuración de la ciudad, del territorio y de las redes que lo articulan, de los tejidos a lo largo de ellas generados y de los nuevos espacios relacionales en ellas infiltrados; pero también hacia la concepción de nuevas lógicas para aquellas operaciones colonizadoras que afectan el hábitat – el entorno y la tecnología – y que apelan a la reutilización y al reciclaje de las propias preexistencias y a la reflexión sobre los propios límites de fricción entre disciplinas, técnicas, conocimientos y acciones.
Si una de las mayores responsabilidades otorgadas tradicionalmente a la figura del arquitecto ha sido esa capacidad de acción sintética entre las condiciones de la realidad y una visión del mundo, es en este sentido en el que cobra especial importancia esa idea de “reconocimiento” prospectivo sobre las nuevas definiciones de nuestro entorno, no ya como plasmación, recreación o reproducción de la propia realidad sino como disposición reformuladora frente a ella.
“Reconocer una realidad es empezar a transformarla”
Nuestra misión principal como arquitectos sigue radicando, precisamente, en esa capacidad de articular una mediación propositiva entre las fuerzas de la producción (el poder económico, político, social, cultural …) y las condiciones de aquellos escenarios (físicos, procesales, tecnológicos, culturales…) a la que estas remiten: de ello derivaría la propia capacidad para PROYECTAR, esto es, para CONOCER, IDEAR Y PRODUCIR, para RELACIONAR (explorar, asociar, deducir, implicar…); para PROPONER (imaginar, prever, anticipar, inventar); y para FABRICAR (construir, estructurar, organizar, coordinar…)
Una mediación, pues, destinada a dotar de las estructuras productivas y culturales de cada momento de una organización espacial capaz de sintonizar con las propias “condiciones del entorno” (de lo global), y que hoy aluden a esa dimensión progresivamente hibrida y multifacética – por diversa y heterogénea – de una realidad en la que se acumulan fluctuaciones y mutaciones, capaz de realidad(es) y capaz de información(es).
Dicha situación (y la capacidad de intervención en ella) remite, pues, a las condiciones de un hipotético “campo de batalla”, como figura virtual destinada a ilustrar esa dimensión dinámica, incierta y operativa a un tiempo del proyecto contemporáneo: capaz de sintetizar momentos y situaciones diversas de reconocimiento y representación (cartografía), de táctica y relación (estrategia), de maniobra y abordaje (logística), de orden y formación (disposición), en posibles trayectorias, estructuras, esquemas y dispositivos a ellos asociados y que articularían nuevas propuestas y nuevas naturalezas (de vocación mas cualitativas) asociadas a la propia capacidad relacional de una arquitectura auténticamente resolutiva – y avanzada – por reactiva, y reactivadora.
...el arquitecto, un estratega de procesos
Suscribirse a:
Entradas (Atom)








